¿Existe relación maloclusión y la pisada en los niños?

¿Puede una mala mordida tener su origen en la pisada? Numerosos estudios han puesto de manifiesto que las alteraciones podológicas pueden provocar problemas posturales, y demuestran la relación existente entre desviaciones de columna, alteraciones posturales del cuello y maloclusiones dentales.

El cuerpo humano puede mantenerse en pie gracias al equilibrio entre los diferentes planos quinesiológicos, perfectamente alineados, que mantienen la verticalidad: visual-dental-escapular-pelviano-rotuliano-maleolar. Es por eso que hoy día diversas disciplinas científicas estudian la postura, ya que se sabe que una alteración posicional en cualquiera de estos planos, implica un desajuste de todo el conjunto.

pisada maloclusion

Desde un punto de la postura, los pies podrían causar un desbalance postural, o podrían desencadenar una respuesta adaptativa a alteraciones patológicas en otras partes del cuerpo, especialmente los sistemas estomatológicos y oculo-motor.

Los estudios realizados hasta el momento sobre la relación entre la maloclusión y la postura del cuello ponen de manifiesto que los individuos con maloclusión severa por obstrucción de vías aéreas presentan una inclinación o una postura adelantada del cuello. 

Otros estudios observaron que los individuos con mordida cruzada presentaban asimetría a nivel escapular, y que una inclinación de la cabeza hacia el lado contrario de la mordida cruzada. Por ello, se puede concluir que la mordida cruzada posterior unilateral va asociada a una inclinación de la cabeza hacia el lado opuesto de la mordida estudiada. 

Así mismo, las conclusiones de las investigaciones realizadas ponen de manifiesto que, disfunciones del cuello y escápula, pueden causar alteraciones en la postura corporal, lo que podría llegar a causar desequilibrios en las cadenas musculares. El cuerpo humano esta interconectado a través de estas cadenas, por lo que cualquier desequilibrio a un nivel, puede originar distintas alteraciones a lo largo de ellas. Por lo que una alteración a nivel de los miembros inferiores puede venir desencadenada por un problema en el cuello, o viceversa.

 

Maloclusiones infantiles 

Con frecuencia las maloclusiones que se presentan en la niñez, vienen causadas por múltiples factores externos a la boca, como lesiones en la columna vertebral y alteraciones tanto en las piernas, como en los pies. 

Existe consenso científico respecto a que, alteraciones en cualquier parte del cuerpo, pueden tener consecuencias en zonas alejadas. 

Hay autores que afirman que algunos malos hábitos posturales en los niños pueden provocar sobrecargas anormales en los huesos en crecimiento, y dar lugar a alteraciones adaptativas en los músculos y tejidos blandos.  

En ese sentido, se han realizado estudios que ponen de manifiesto que los niños con maloclusiones clase II (mandibula retruida) presentan un mayor apoyo en la parte media de la bóveda plantar. En cambio, en las maloclusiones clase I y clase III (mandibula protruida) no se ha observado ninguna correlación aparente. 

 

Por ello, y a tenor de los estudios relaizados hasta el momento, se puede concluir que no siempre las maloclusiones vienen acompañadas de problemas posturales, y que una huella plantar anormal o postura incorrecta no tiene que implicar una maloclusión. Sin embargo, muchos estudios demuestran que, cuando una de éstas se presenta y persiste en el tiempo, el portador puede desarrollar deformaciones faciales y problemas de ATM (articulación temporomandibular), los cuales pueden desencadenar lesiones más complicadas que terminan en toda una cadena de síntomas dolorosos. 

 

Masticación y postura

También hay un gran interés científico por la posible relación entre el Sistema estomatognático y la postura corporal. Se sabe que las alteraciones funcionales de los músculos masticatorios (por ejemplo, los problemas al masticar o tragar) pueden transmitirse a lo largo de las cadenas musculares. Los trastornos masticatorios, por lo tanto, pueden provocar asimetrías posturales y /o condiciones de dolor, que afectan a la musculatura de la cabeza y el cuello, los hombros, la parte inferior de la espalda y las piernas.

El pie está sujeto a muchas posibles alteraciones que afectan el soporte plantar. Los trastornos del pie pueden alterar el plano transversal, frontal o sagital.  Al igual que las alteraciones en la oclusión, también pueden ser en el plano transversal, frontal o sagital. La etiología de la maloclusión es multifactorial, y está influida por factores ambientales y genéticos. 

Las alteraciones posturales se pueden compensar de forma más sencilla en aquellos pacientes que no presentan problemas oclusales.

Existen evidencias de que varios factores de riesgo de padecer una alteración postural están relacionados con maloclusiones dentales.  Entre estos están los trastornos de la oclusión, apiñamiento, perdida prematura de dientes temporales, trauma con la pérdida de dientes anteriores o la caries proximal.

Se han asociado diversas alteraciones posturales en niños con maloclusiones dentales (alteraciones en la estética dentofacial, en la masticación, respiración, habla y el equilibrio físico).

El actual auge del enfoque interdisciplinar lleva a estudiar y tratar las molestias en los pies en el contexto de todo el cuerpo y no de forma aislada. Por lo tanto, sería interesante considerar si existe un elemento de interrelación por el cual una disfunción craneomandibular podría transmitirse, a través del sistema muscular, a las extremidades inferiores, y viceversa, y de ser así, sería interesante descubrir de qué forma podría tomar esta interrelación. Aunque se han realizado algunos estudios que analizan  la postura corporal en relación a las patologías del sistema temporomandibular, los hallazgos hasta el momento no son concluyentes.

 

Sociedad Española de Ortodoncia

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